La ocupación militar ya no es la única forma de erosionar la soberanía. En el siglo XXI, las organizaciones criminales disputan la autoridad sobre los territorios y obligan a pensar la recuperación del Estado más allá de la seguridad y la asistencia social.
Italia acaba de convertir en ley una experiencia nacida hace más de una década que busca proteger a niñas, niños, jóvenes y mujeres que deciden romper con entornos familiares vinculados a la criminalidad organizada.
Nacido para controlar a las fuerzas, el Ministerio de Seguridad nunca logró una estrategia integral. Origen, límites y desafíos frente al crimen organizado.